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Qué son las Constelaciones Familiares y cómo te pueden beneficiar

Las Constelaciones Familiares es un enfoque terapéutico desarrollado por el psicoterapeuta alemán Bert Hellinger. Se basa en que los problemas emocionales y las dificultades familiares tienen su origen en dinámicas inconscientes y lealtades familiares que se transmiten de generación en generación.

Las Constelaciones permiten descubrir de manera sencilla el destino y las consecuencias que este conlleva. Ayudan a ver la realidad de la existencia del cliente y, si es posible, a llenarla de amor sin intentar influir en las decisiones que el cliente tomará con base en ese conocimiento.

Una Constelación te ofrece la oportunidad para descubrir y comprender patrones recurrentes de situaciones o problemas personales en tu vida. Mediante una perspectiva más amplia, estas sesiones te permiten identificar y analizar las disonancias y conflictos patrones ocultos, conflictos no resueltos y lealtades invisibles que pueden estar afectando tu vida, así como tú bienestar emocional y tus relaciones interpersonales.

El objetivo de las Constelaciones Familiares es traer a la luz estos patrones y dinámicas para que la persona pueda tomar conciencia de ellos, sanar heridas emocionales y liberarse de cargas familiares que puedan estar limitando su bienestar emocional y su capacidad de vivir plenamente.

 

¿Qué sucede al participar en una Constelación Familiar?

A través de una constelación, una persona, una pareja o una familia que plantea problemas de relación, de comunicación, de conducta, de personalidad, de salud, de sufrimiento en su trabajo u organización, etcétera, logra comprender en un tiempo breve las dinámicas e implicaciones desfavorables que operan en su sistema alimentando lo problemático, y cambiarlas.

 

¿Cuál es la metodología de una Constelación Familiar?

La metodología, que habitualmente se practica en grupo, es asombrosamente simple y escénica. Se eligen representantes para las personas involucradas en el asunto, las necesarias para su comprensión y solución, ya sean de la familia actual o de la familia de origen, parejas anteriores, personas de nuestro sistema laboral, etcétera, y luego se posicionan en el espacio, de manera que el “cliente” exterioriza la imagen interior que tiene acerca de sus vínculos y su red de relaciones. Se plasma así una geometría que expresa como se perciben las conexiones y el lugar que ocupa cada quien en el sistema. A continuación, afloran las dinámicas que mantienen los problemas, generalmente muy sutiles, casi invisibles, y se generan imágenes alternativas de solución a través, por ejemplo, de la integración de excluidos, o reparaciones entre las personas, o se completan movimientos emocionales pendientes, o se expresan frases rituales que ordenan, estructuran y alivian a todos los miembros del sistema. El cliente o clientes suelen tener la sensación de haber liberado viejos pesos, culpas o destinos difíciles, y de orientarse mejor hacia lo bueno y hacia sus propios objetivos.

Personas que repetían patrones o destinos desdichados (suicidios, adicciones, fracasos, luchas, depresiones, traiciones, etcétera) de otras personas en las familias, siguiendo amorosas lealtades invisibles, quedan liberadas. Hijos que aman ciegamente a sus padres, y navegan en la sintonía de su sistema, asumiendo dinámicas terribles como seguir a la muerte a otras personas cuyo duelo no ha sido completado, o enfermar o asumir sacrificios o culpas o venganzas por otros, o tomar a su cargo esfuerzos y lugares que no corresponden (como ser la pareja invisible de uno de los padres, por ejemplo), se muestran por fin disponibles para estar más felices en su vida o en su pareja o su trabajo, etcétera.

 

¿Cuál es el efecto de una Constelación Familiar?

El efecto de una constelación suele ser el de una magna liberación porque lo meramente intuido es desvelado y enfrentado, y porque lo no resuelto es encarado por fin, a menudo acompañado de una fuerte emocionalidad que es catárticamente descomprimida. De modo que las Constelaciones actúan a la profundidad de los misterios sutiles de nuestro grupo familiar y de los requerimientos de su Alma colectiva. Pues las Constelaciones trabajan con esta Alma común, un ente gregario y colectivo al que pertenecemos y de cuyo orden y salud depende nuestro bienestar personal. Es equivalente a Mente Sistémica o Red de Vínculos y se asemeja de algún modo a la idea del Inconsciente colectivo de Jung. Es decir, pertenecemos a un Alma colectiva familiar que nos envuelve y nos acoge al mismo tiempo, dándonos identidad y satisfaciendo nuestra sed de pertenencia, que es el instinto más poderoso del ser humano, al tiempo que nos ata a lealtades y exigencias sacrificadas, que pueden y deben ser superadas para que la orientación a la vida y la felicidad triunfe sobre sus contrarios de muerte y desdicha.

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